viernes, 22 de octubre de 2010

Palíndromos y capicúas



Desde pequeña me fascinan las matrículas de los coches. Quizás sea fruto de los largos viajes a solas con mis padres, con la única compañía de Telleman o Bach.
Me encantaba sumar sus números, inventar palabras combinando letras, indagar de que parte del país procedía cada vehículo y si se correspondía con ella la fisionomía de sus ocupantes...
Con el cambio de placas, el juego se ha simplificado mucho, aunque sigue intacta mi ilusión al descubrir un capicúa. Reconozco que es absurdo, pero me dibuja una sonrisa por dentro y me divierte aún más ese secreto conmigo misma. Que nadie adivine porqué, de repente, hay una chispa en mi mirada. Y algo parecido me pasa con los palíndromos: Sara Baras, Otto, Anna...
De pronto un día amanece capicúa, como cuando se conjugan los números en el cuadro del cuentakilómetros. Los sorprendes alineados, simétricos, provoca dores. Con el rabillo de un ojo en la carretera, los observas sigilosamente, sabiendo que el momento es efímero, fugaz. Disfrutando de esos 1000 mtrs únicos antes que la pequeña rueda haga que desaparezca la magia. Entonces la vida retoma su ritmo habitual, un poquito más ligera.

martes, 19 de octubre de 2010

De putrefactos y vanguardistas




Putrefacto: dícese del artista o poeta sentimentaloide según "El cuaderno de los putrefactos" que elaboraron Dalí y Lorca, refiriéndose a los artistas de la tradición académica.
Dalí y Lorca se conocieron en 1922, en la Residencia de Estudiantes de Madrid, centro neurálgico de la cultura española de la época. Su amistad va evolucionando a lo largo de siete años, hasta 1929, fecha de la marcha de Dalí a París y de Lorca a Nueva York.
Maravillosa correspondencia entre los dos amigos que va cambiando de registro a medida que uno evoluciona hacia el surrealismo y el otro hacia el purismo. Uno irónico, extremo, extravagante, provocador, excéntrico el otro sensible, intimista, intenso, delicado:
Luna de color violeta
El poder monumental de la miniatura
El maleficio de la mariposa
Los títeteres de cachiporra
La niña que riega la albahaca
Jardín con el árbol del sol y el árbol de la luna

Y yo extasiada ante ese derroche de genialidad, opuesta y complementaria, cómplice y pura.
De toda la exposición me quedo con éste retrato que le hizo García Lorca a Dalí en 1927...

domingo, 3 de octubre de 2010

I hope you don´t mind...

Un hombre y un piano de cola. Nada más.
Elton John y Ray Cooper, dos horas y media de música en estado puro.