jueves, 25 de marzo de 2010

Menuda torrija!


Bueno, vale ya de tanto rollo trascendental...En víspera de marcharnos a Provenza os dejo de recuerdo una bandeja de torrijas. Siempre que me voy de viaje me entra un frenesí culinario, quizá en otra vida fui hormiga...



La pena es que no os llegue el aroma a pan, leche y canela que inunda la casa.



Ni que podáis probar este dulce untuoso, que se funde bajo el paladar...



Aún así, os dejo la receta y el que quiera que se acerque a degustarlas. Rápido que vuelan...
Una barra de pan de víspera
1 litro de leche
150 g azúcar
Canela en rama
2 huevos

Calentar la leche con la rama de canela y dejarla en infusión durante al menos 10 minutos. Incorporar el azúcar y mezclarlo hasta que se disuelva.
Cortar el pan en rebanadas, disponerlo en una fuente y regarlo con la leche endulzada. Dejar que absorba el líquido y dejar enfriar.
Batir los huevos y bañar en ellos cada rodaja de pan. Freír por las dos caras en aceite caliente para que queden doradas.
Servir espolvoreadas de azúcar o con un almíbar (bonita palabra) elaborado con miel y piel de limón...
Fuen ¿Tienes la receta y el molde para hacer flores manchegas?

miércoles, 24 de marzo de 2010

A todas las Anas que llevamos dentro



Gracias Mery, maravillosa.¿Viste esta película, Caótica Ana de Julio Medem?
Espectacular...

martes, 23 de marzo de 2010

Tiempo de silencio


Novela de Luis Martín-Santos que tanto nos impactó y de la que hablábamos,el sábado a la salida del teatro...
El silencio es mi medio, realmente es donde me encuentro "en casa". Mis amigos del alma son callados,silenciosos, saben interpretar esos momentos en los que pasan ángeles, nos comunicamos con la mirada, con la presencia, lejos del ruido constante, del ajetreo sin descanso. Se aprende tanto del silencio, simplemente observando, oyendo nuestra propia existencia, leyendo en la mirada del otro, en su cuerpo que nos habla en otro lenguaje que las palabras, contradiciéndolas en tantas ocasiones.

Silencio, se rueda...

lunes, 22 de marzo de 2010

Entrar en otro estado.



Para celebrar la llegada de la primavera, me voy a sumir en mi estado preferido. En un lugar tranquilo al sol, los ojos cerrados, escuchando al señor Ruiz (ruiseñor para los amigos)y borrando todo pensamiento para que se activen el resto de sentidos. El único problema de entrar en estado alpha es que crea adicción, quedáis avisados...

Las ondas alpha son oscilaciones electromagnéticas que surgen de la actividad eléctrica sincrónica y coherente de las células cerebrales de la zona del tálamo. también son llamadas «Ondas de Berger», en memoria de Hans Berger, el primer investigador que aplicó la Electroencefalografía a seres humanos.
Se originan sobre todo en el lóbulo occipital durante periodos de relajación, con los ojos cerrados, pero todavía despierto. Estas ondas se atenúan al abrirse los ojos y con la somnolencia y el sueño. Se piensa que representan la actividad de la corteza visual en un estado de reposo, aunque se atenúan con el movimiento o incluso con la intención de moverse.
Alpha es un estado de relajada, placentera e intensa consciencia, esencial para la reducción del estrés.
Nos ayuda en la solución de problemas, encontrando nuevas ideas a través de la visualización creativa, es la puerta a estados más profunda de consciencia.

Está asociado con una profunda relajación física y mental, no siempre con la meditación. Las ondas alpha instilan un sentido de euforia, calman el cuerpo y reducen los niveles de cortisol, refuerzan el sistema inmune y contrarrestan los efectos negativos del estrés. Aumentan la producción de melatonina y la calidad del sueño. Desbloquean la imaginación, aflorando la inspiración creativa más profunda de la mente. Ahí es ná...

viernes, 19 de marzo de 2010

Un solo cuadro.


Me encanta ir a un museo y ver un solo cuadro. Esta vez el Prado nos lo pone en bandeja con el préstamo de "Las hijas de Edward Darley Boit" de John Singer Sargent, que rara vez sale del Boston Museum of Fine Arts. Expuesto en un panel en medio de la Galería del primer piso del edificio Villanueva, con luz cenital que no le favorece demasiado, me maravilla el tratamiento de la luz, el intimismo de la escena, la paleta de color. Y allí estamos los dos, esquivando grupos de japoneses que vienen a darse el atracón de pintura. Sin prisa, espiando a las Meninas con el rabillo del ojo, fuente de inspiración del pintor. Complicidad entre niñas, me imagino la escena una vez las luces del museo apagadas...
Y ya de camino a la salida, visita fugaz a mis eternos enamorados: El caballero de la mano en el pecho, que perdió parte de su encanto con la última restauración (espero que recobre esa maravillosa pátina que le daba un aura de misterio) y La fragua de Vulcano, el torso más erótico del Prado ¿Qué tendría Marte para que Venus le prefiriera frente al viril herrero?

miércoles, 17 de marzo de 2010

La sombra del ciprés...





Hoy charlando con mis amigas bajo el sol, en una de esas escapadas que guardaremos en la memoria y que ocultaremos a los médicos, nos pusimos a hablar de los cipreses del Ampurdán y eso me devolvió al día en que, siguiendo el curriculum de aquel segundo de BUP, me encontré con "La sombra del ciprés es alargada"entre las manos. Con el tedio de tener que leer por obligación, fui descubriendo aquel maravilloso libro que me permitió empezar a conocer a Delibes, sus descripciones de Castilla, su amor por la figura femenina, la sombra de la muerte que nos ronda. Luego vendrían muchos otros títulos, pero quizás gracias a mi maravillosa profesora de literatura: Araceli Mancha (si alguien conoce su paradero que me lo diga, creo que ahora vive en Málaga) éste marcó ese momento de mi adolescencia en el que acababa de perder a mi padre, quién siempre firmaba sus proyectos y sus obras con un ciprés.

Hay quién lo asocia con lugares tétricos, a mi me parece un árbol místico, espiritual, digno, que intenta tocar el cielo con sus ramas, que transmite sosiego, soledad, solidez...¿Una escapadita al Ampurdán?

lunes, 15 de marzo de 2010

domingo, 14 de marzo de 2010

Detonadores de fósforo




" Mi abuela tenía una teoría muy interesante, decía que si bien todos nacemos con una caja de cerillas en nuestro interior, no las podemos encender solos, necesitamos, oxígeno y la ayuda de una vela. Sólo que en este caso el oxígeno tiene que provenir, por ejemplo, del aliento de la persona amada; la vela puede ser cualquier tipo de alimento, música, caricia, palabra o sonido que haga disparar el detonador y así encender una de las cerillas. Por un momento nos sentimos deslumbrados por una intensa emoción. Se producirá en nuestro interior un agradable calor que irá desapareciendo poco a poco conforme pase el tiempo, hasta que venga una nueva explosión a reavivarlo... Es lo que nutre de energía el alma...Si uno no descubre a tiempo cuales son sus propios detonadores, la caja de cerillas se humedece y ya nunca podremos encender un solo fósforo.

Claro que también hay que poner mucho cuidado en ir encendiendo las cerillas una a una. Porque si por una emoción muy fuerte se llegan a encender todas de un solo golpe producen un resplandor tan fuerte que ilumina más allá de lo que podamos ver normalmente y entonces ante nuestros ojos aparece un túnel esplendoroso que nos muestra el camino que olvidamos al momento de nacer y que nos llama a reencontrar nuestro perdido origen divino"...

jueves, 11 de marzo de 2010

Marzo: Codornices en pétalos de rosa


Se desprenden con mucho cuidado los pétalos de las rosas, procurando no pincharse los dedos...
Ya que se tienen los pétalos deshojados se muelen en el molcajete junto con el anís. Por separado, las castañas se ponen a dorar en el comal, se descascaran y se cuecen en agua. Después se hacen puré. Los ajos se pican finamente y se doran en mantequilla; cuando estén acitronados, se les agregan el puré de castañas, la miel, la pithaya molida, los pétalos de rosa y sal al gusto. Las codornices sólo se sumergen durante diez minutos en esta salsa para que se impregnen de sabor y se sacan.
El aroma de la esencia de rosas es tan penetrante que el mocaljete que se utilizaba para moler los pétalos quedaba impregnado por varios días...
Recuerdo este pasaje de "Como agua para chocolate" y la tórrida reacción que produjo en Gertrudis que casi arde en combustión espontánea, después de degustar tal exquisitez.
Cuantos recuerdos placenteros asociados a un alimento: la explosión de un tomate cherry en la boca, mezcla de acidez y dulzor, la textura fresca y crocante que refresca intensamente y excita las papilas...
Una onza de chocolate fundiéndose en el paladar, cremosa, untuosa, fundente, ligeramente dulce con un retrogusto amargo...
Un trago de vino tras un día laaargo, saboreado plenamente ya sin prisas, fusión de nariz y boca, ojos cerrados, descubriendo aromas de fruta madura, madera, vainilla y un toque pequeñito de felicidad...
El sol de Marzo nos devuelve a la vida...