viernes, 22 de enero de 2010

Cuando menos te lo esperas

Aprovechando unas gestiones en el centro, me he puesto a deambular por calles, todas ellas encabezadas por General...algo, hasta que mi instinto (o mi olfato) me han encaminado a una de mis librerías preferidas: Aliana (www.alianagastronomia.com). Especializada en cocina y gastronomía, siempre encuentras algún libro inédito, alguna sorpresa inesperada.
Hoy no podía ser una excepción: en una edición sencilla y delicadamente cuidada, yace sobre la mesa un maravilloso cuadernillo sobre foie gras. Redactado en Castellano, Francés y Euskera con delicadas ilustraciones y sugerentes fotos. De él dice la introducción:
"...Es algo bello, un objeto romántico actual que combina ensoñación y empirismo...sugerente, sugestivo, rico en matices, sugerido con una pluma que apenas roza el texto: lo mima, lo sobrevuela..."
Andoni Luis Aduriz firma las recetas, Agustí Peris destila el maridaje con los vinos y Alfredo Alvarez Plágaro lo ilustra. Además he descubierto que tras este cuaderno, se han publicado tres más: "Clorofila", "Bestiarium gastronomicae" y "Las primeras palabras de la cocina" todos ellos pertenecientes a "Los cuadernos Mugaritz de gastronomía", a cada cual más maravilloso.
En un arrebato de gula he pensado comprarlos todos, pero vuelta a la lucidez creo que será mejor dosificar los placeres y degustarlos uno a uno, dejando que el deseo haga que el placer de descubrirlos poco a poco sea aún mayor.
La semana que viene asistiré a Madrid Fusión y espero poder presenciar alguna clase magistral de Andoni. Austero, tímido, introvertido, observador y poco amigo de los medios, uno de los mejores cocineros de este país.
To be continued...

miércoles, 20 de enero de 2010

Mens sana in corpore...insepulto.


Tras asistir ayer a una conferencia impartida por Cosimo Chiesa sobre inteligencia emocional en las ventas. Intento ordenar mis ideas y sacar provecho de lo aprendido:
-Tener claro lo que quiero conseguir.
-Arremangarme, reinventarme, replanteármelo todo.
-Fijarme objetivos alcanzables (por escrito, con la cabeza acabamos pactando).
-Hacer que las cosas ocurran.
-Avivar las emociones sin que se incendien y perezca entre llamas.
-Controlar los pensamientos que son el motor de mis sentimientos que a su vez repercuten en mis comportamientos.
-En la teoría de las inteligencias múltiples de Howard Gardner, desarrollar la inteligencia interpersonal, que se ocupa de la empatía y la inteligencia intrapersonal: la introspección, la constancia, la perseverancia, el autocontrol…Estos dos tipos de inteligencia conforman la inteligencia emocional.
-Tener claro que la realidad no existe, únicamente existe mi interpretación de la misma. Que sea un buen día depende de mí.
-Si deseo que ocurra algo nuevo, debo hacer las cosas de manera diferente.
-Vivir con entusiasmo, estar motivada. Si no lo tengo no lo puedo transmitir.
-Analizarme a mi misma: puntos fuertes versus puntos débiles. Qué eliminar y qué introducir.
-Autoliderarme, conquistarme, dominarme. Comprometerme en la búsqueda de la excelencia. Asumir la responsabilidad sobre mi propia vida. No quedarme en el “Valle de las excusas”. Apreciar el esfuerzo de los demás, agradecer, aceptar, ser constante, perseverante, autodisciplinaza y gestionar el tiempo! Casi ná!!!

Y para terminar un aforismo de Séneca:
“El estudio para aprender a vivir dura toda la vida”

domingo, 17 de enero de 2010

Jacquomino, mon ami...






Cuando los ánimos no andan muy altos, no hay nada como ver una película bálsamo y por prescripción facultativa y votación general hemos vuelta a disfrutar del "Gran Azul"...
Por fin tranquilidad, una buena noticia muy esperada y este largometraje que tiene el efecto de una sesión intensa de yoga.
¿Alguien sabe si Jean Marc Barr ha vuelto ha rodar alguna otra película como protagonista? Esta data del año 88 y no recuerdo verle más.
Me siento atraída como un imán por el personaje de Jacques, con su enorme dificultad para expresar sentimientos, la felicidad que le produce el agua y esa mirada magnética que transmite tanto sin decir una palabra.
Hoy en pleno mes de Enero, me traslada al mar, a la sensación de agobio que sientes al tirarte al agua, ataviada de jacket, botella, regulador...las órdenes desde el barco que aturden...
¡Aire fuera! te sumerges y entras en otra dimensión. El tiempo se ralentiza al ritmo de tus movimientos y entras en un universo multicolor de ingravidez, la sensación más parecida a volar. Te adentras en un banco de peces que te observan asombrados, penetras en una cueva en cuyo interior solo oyes los latidos acompasados de tu corazón y la cadencia de las burbujas de aire que se quedan planeando bajo la superficie de la roca...te sorprende un ataque de vértigo al descubrir el acantilado al borde del arrecife, observas con fascinación los corales, las anémonas... y entonces se acaba el tiempo, te arrancan del sueño, es hora de volver. Mi botella sigue a la mitad ya que mi capacidad pulmonar es mucho menor que la del resto del grupo, pero ya empiezo a tiritar...y como en la película, pienso en una buena razón para volver a la superficie.
De nuevo en el barco, mientras todos comentan lo que han visto allí abajo, pierdo la mirada en el horizonte y aprovecho el cuelgue que da el nitrógeno en sangre para ser inmensamente feliz ¡Como te comprendo Jacques Mayol, quién fuera delfín!

viernes, 15 de enero de 2010

El capricho de las musas


Inspiradoras, según los escritores más antiguos, de la música, el arte, la poesía... resultan extremadamente caprichosas. Cuando menos te lo esperas, depositan su gracia sobre ti y hacen que tus dones florezcan y fluyan como el agua. Entonces todo toma otra dimensión, los colores se vuelven más brillantes, los sonidos más vibrantes, el aire más cristalino. El trabajo se vuelve productivo y gratificante, las horas vuelan, el corazón late.

Y como han venido se van, desaparecen con un cambio de viento, para agasajar al que lo necesita más que tú.

Aquí me quedo, esperando que vuelva ese cálido soplo del Sur.




"Quién me diera una musa de fuego que os transporte al cielo más brillante de la imaginación; príncipes por actores, un reino por teatro, y reyes que contemplen esta escena pomposa"
W. Shakespeare

miércoles, 13 de enero de 2010

Sustos y risas a costa del Larousse gastronómico

Llevo muchos años deseando comprar esta obra indispensable en el mundo de la gastronomía, pero decidí esperar a que la publicaran en español ya que me parecía mucho más práctico a la hora de dar clase. 2500 recetas de las cuales 400 de grandes chefs (de los cuales 14 españoles), 48 láminas, 102 tablas, voces en español y en francés y 4 kilos de peso!

Lourdes, ¡oh inconsciente! se ofrece a acompañarme a esos horripilantes grandes almacenes de cuyo nombre no quiero acordarme. Después de adquirir el libraco, comprar todo tipo de algas y semillas para empezar el año con fuerza (más que una familia, parece que vamos a alimentar a un gallinero) y de retomar fuerzas con un reconfortante té en taza XXS (es que esto de la sequía ya se sabe...) Nos disponemos a volver a casa. B138...S2, no noy estoy jugando a los barcos... imposible encontrar el coche. Nos cruzamos la zona B de izquierda a derecha y vuelta atrás, peinamos cada fila, imposible. En un arrebato de desesperación Lourdes dice: "pues menos mal que no se te ocurrió comprar también el libro de Alain Ducasse..." Y nos da un ataque de risa, los ojos llenos de lágrimas y los abdominales doloridos. Gracias a la galante ayuda de un guardia de seguridad que tomo al asalto, encontramos por fin el coche en la plaza A(borrosa)138! Y detrás de mi ,4 personas más requiriendo de sus servicios para los mismos fines...¡Uf! Mal de muchos... parece que hoy no soy la única palurda. En fin, Lourdes espero que tus pies me lo perdonen y para compensártelo no se si invitarte a profiteroles de caracoles petits-gris con oca ahumada o una tarta de grosellas Stachellbeerkuchen.

martes, 12 de enero de 2010

Gingerbread Castle

Después de viajar por medio mundo, preparar cada itinerario, comprar la guía correspondiente, navegar en internet, planificar el horario de cada día...me he dado cuenta que lo que realmente recuerdas de un viaje es el ristretto que tomaste en la terraza de la Plaza de San Marcos, viendo pasar a la gente o la comida que compartiste con unos amigos en Paris en el café Marly con vistas al Louvre...siempre un recuerdo asociado a la amistad y como no, a la comida!


Como en Connecticut no hay museos ni obligaciones culturales que valgan, seguimos la tradición de Melissa de confeccionar una casa con galleta de jengibre. Ella lleva haciéndolo desde los catorce años y cambia de diseño cada Navidad. Este año quiso que fuera un castillo, compró toneladas de caramelos y nos reunió a todos en la cocina para que cada uno aportara su toque creativo.

Dibujó los planos en papel que luego transfirió a la masa estirada y con la ayuda de cortapastas fuimos cortando ventanas que luego rellenaríamos con caramelo pulverizado.

Con los restos de masa hicimos un ejército de personitas, árboles para el bosque y un muñeco de nieve emulando a Saturno comiéndose a su hijo, obra de Céline, del que intentaré conseguiros una foto.

Céline y Natalie echando meticulosamente caramelo molido en los huecos de las ventanas. Para ello la masa debe estar medio cocida y al terminar de hornearla se fundirá el caramelo y formará los cristales comestibles.

Mangas pasteleras con glaseado con triple efecto: decorar, pegar y zampar.


Cucuruchos para las almenas...


Gominolas, palitos salados, smarties de colores...
Dulce trabajo en equipo. Tom consigue hacer una bomba con palitos salados rellenos de caramelos...Melissa, Céline e Inés estrujan las mangas pasteleras.

Ignacio orgulloso de su obra, para que luego diga que no es creativo!


Unas cuantas muestras de lo que da una mañana en la cocina. Y lo que nos comimos mientras tanto...

Receta para el gingerbread: auténtico material de construcción según Melissa...
-1 taza de mantequilla
-1 taza de azúcar
-1 taza de melaza
-1 cucharadita de esencia de vainilla
-4 cucharadas soperas de harina
-1 cucharadita de sal
-2 cucharaditas de canela en polvo
-2 cucharaditas de jenjibre en polvo

Batir el azúcar con la mantequilla. Incorporar la melaza y la vainilla. Añadir la harina tamizada, sal, canela y jenjibre. Trabajar hasta que se forme una bola. Refrigerar toda la noche. Extender la masa con rodillo, cortarla según el plano deseado y hornearla a 180ºC durante 10-15 minutos.

Glaseado:

-1 taza de azúcar glace
-1/4 cucharadita de cremor tártaro (cream of tartar)
-1/3 taza de agua hirviendo
-1 clara de huevo
-colorantes alimentarios

Montar con varillas la mezcla de los ingredientes anteriores excepto el colorante que añadiremos al final. Pasar a manga pastelera y volver a montar con varillas si se vuelve líquido de nuevo.




lunes, 11 de enero de 2010

Snow day

Después de hablar con el colegio a las 7.30 y que Mr.Edwards nos confirmara que "nou, el coleigio estara abiertou, peiro hoii no habra clasei", cancelar las citas del día y relamerse ante la idea de un día más de fin de semana, me las ingenio para no moverme de las inmediaciones de la chimenea...
Unos contramuslos de pollo deshuesados, hierbas provenzales, sal, pimienta y una práctica parrilla que compramos en una estación de servicio de vuelta de Alcázar de San Juan.
Una copa de vino, rúcola, vinagreta de frambuesa y lascas de esta maravillosa cuña de parmesano que me trajo Nieves de Roma, envuelta en papel dorado y con su bolsa de tela bordada para que no adquiera olores extraños en la nevera.
Y para acumular unas cuantas calorías para volver a la nieve, un delicioso chocolate que le dedico a María...con nubes flotantes que se deshacen en la boca, como lo sirven en Estados Unidos y una pizca de canela y guindilla de Espelette para reforzar el Yan.
Blanca disfrutando junto a su muñeco de nieve...yo aún recuerdo los "snow days" cuando estuve un año de intercambio, nos disfrazábamos, nos maquillábamos y nos hacíamos fotos en bañador sobre la nieve como si estuviéramos en una playa de Santa Bárbara...






domingo, 10 de enero de 2010

Françoise tenía una casita en Segovia...

Llena de encanto, con una colección de cacerolas de cobre colgadas de una viga,

Una cocina "económica" de leña donde preparar un espectacular cocido para dieciocho, mientras nieva pausadamente tras la ventana de madera.

Pan de pueblo, chorizo, queso y jamón sin olvidar los ineludibles anacardos de grand-mère...

Y las chimeneas encendidas para volver a la vida tras el paseo helador: una en la cocina de la que no nos despegamos (binomio vencedor aperitivo y brasas) y otra en el comedor donde nos espera el gran festín.

Este antiguo establo fue reconvertido hace más de cuatro décadas en una casa siempre repleta de familia y amigos. Esta vez fallaron las cañerías de agua caliente ¿Quién se anima a fregar los platos?



Desde grand-mère, Mamie, hijos, nietos y algún bisnieto más de camino. No quedan ni las migas... Listos para otro paseo antes de volver a la civilización.

Secretos para el cocido "my way": como siempre utilizar ingredientes de muy buena calidad, remojar los garbanzos (a mi me gustan los pedrosillanos) al menos 10 horas, cocerlos con las verduras y la carne pero sin añadir sal o quedarán duros (incorporar el chorizo cuando ya estén tiernos). Para que resulten más digeribles echar unos cominos al caldo de cocción o un trozo de alga Kombu. Sustituir el pollo por gallina y retirarle la piel para reducir el contenido de grasa y cambiar el morcillo por carrillera. Y si se tiene tiempo, hacerlo la víspera, refrigerarlo y desgrasar, desgrasar, desgrasar...Imprescindible: un frío que pele, un buen grupo de amigos y ¡vino abundante!

PD.La cocinera no se hace responsable de los efectos secundarios que dicho banquete pueda generar...

¡Ah! Y si quiereis postre podeis encontrarlo en http://www.elconfidencial.com/tendencias/receta-tarta-todo-chocolate-20100110.html

jueves, 7 de enero de 2010

Nueva Inglaterra

Nueva Inglaterra está formada por un conjunto de colonias inglesas fundadas en el siglo XVII, en los actuales estados de New Hampshire, Massachusetts, Rhode Island, Connecticut, Vermont y Maine. Ocupada por inmigrantes escandinavos, neerlandeses y británicos, se situaron durante el siglo XVIII al frente del movimiento de independencia y su pasado colonial aún se palpa en la arquitectura de sus casas. Jardines cuidados en verano y velas y coronas navideñas en invierno. Todo ello rodeado de frondosos bosques con árboles inmensos en los que es fácil cruzarse con un ciervo, un mapache, un coyote o incluso un oso...que va dejando la huella de sus pezuñas sobre el espeso manto de nieve.






















Cada casa de un color, de la más humilde a las más lujosa. Mansiones, hangares, granjas y la omnipresente bandera de barras y estrellas unificándolas a todas.
Los americanos siempre me han recordado a los gatos, tienen un sentido del confort extremadamente desarrollado y aunque tengan que vivir en condiciones adversas consiguen que todo sea acogedor, práctico y cómodo. Todo está pensado y organizado y son los reyes del trabajo en equipo. Incluso las personas más veteranas están siempre dispuestas a colaborar en cualquier actividad voluntaria.





Incluso tienen un parquímetro exclusivo para renos...













Frente a otros estados americanos Nueva Inglaterra destila sobriedad y buen gusto y sus habitantes son conscientes de ello y lo tienen muy a gala. Uno se siente pequeñito frente a las dimensiones enormes de todo lo que le rodea: la Naturaleza, las carreteras, los coches, las raciones...pero lo más grande de todo ha sido reunirnos de nuevo y pasar unas vacaciones llenas de armonía.