sábado, 29 de agosto de 2009

Les machines de l´île


























Les machines de l´île es un proyecto artístico nacido de la imaginación de François Delarozière y Pierre Orefice, una mezcla entre los mundos inventados de Julio Verne y el universo de Leonardo da Vinci, todo ello en un enclave excepcional: una isla donde se ubicaban los antiguos astilleros de Nantes. En sus talleres se crea un animalario imaginario y animado, allí podemos montar un calamar gigante que se desplaza sobre raíles, pilotar un pez abisal que nos lleva de excursión al techo o darnos un paseo por la isla en el interior de un descomunal elefante mecánico de 12 metros de altura.
Pronto concluirán la construcción de un gran árbol de acero, madera y jardines colgantes de 45 m de diámetro y 28 de altura coronado por dos grandes garzas que llevarán unos nidos en su pico para albergar pasajeros en un vuelo panorámico sobre la ciudad.

miércoles, 26 de agosto de 2009

Alternativas sostenibles



Hace unos meses me reencontré con Patricia, la hermana de un amigo perdido del que no se nada desde el año 92, en que cruzó el charco. Nos pusimos a charlar y fuimos descubriendo intereses comunes, la reflexología podal, el masaje metamórfico, los jabones y pócimas artesanales, la Naturaleza...Acabo de recibir un e-mail diciendo que ha abierto un blog sobre alternativas sostenibles y aquí os hago llegar su dirección: http://alternativaecologica-zhongo.blogspot.com/.
Un vendaval de aire fresco para los que estén sufriendo las obras del veranito y un montón de ideas para todos los que os relajáis metiendo las manos en la tierra e intentando cuidar el planeta (y se me ocurren unos cuantos).

domingo, 23 de agosto de 2009

Tacto



Dejar que la arena se escape entre los dedos
Caminar descalza sobre la hierba
Que te abracen hasta que se te salgan los ojos
El sol sobre la cara en invierno
Acariciar terciopelo
Un beso esquimal
Pisar nieve virgen
Hacerle cosquillas a un gato bajo el mentón hasta que ronronee
La manita de un niño en la mía
La sensación de ingravidez cuando buceas
Quitarse las botas después de hacer cualquier deporte que necesite botas
Jugar con el aire por la ventanilla del coche
Las lágrimas de risa sobre las mejillas
Que te soplen sobre el cuello
Inspirar fuerte cuando hace mucho frío hasta que te quemen los pulmones
El primer día de edredón, porque ya hace frío
Sentarse después de una buena caminata
Un baño tras un fin de semana de acampada
El estómago que se sube en un cambio de rasante
Tirarse al agua el primer día de verano
Pringarse las manos con pintura o con cola
Recoger hojas secas y lanzarlas por el aire
Un lametón de agradecimiento de tu perro
Una ducha de agua caliente con presión y que se disuelvan todas las preocupaciones
Leer en el sofá, envuelta en una manta
Un cubito de hielo deslizándose lentamente sobre la espalda
Robert Redford lavándole el pelo a Meryl Streep en Memorias de África
Sentir la velocidad a lomos de una moto
Empaparte bajo la lluvia
Darle patadas a una lata

viernes, 21 de agosto de 2009

Dolce far niente


























































Cerdeña deliciosa... Allí se asentaron mis antepasados en el siglo XII y XIII ¿Qué se les pasaría por la cabeza para dejar ese clima perfecto, sus colinas cubiertas de olivos y de hileras de cipreses, el mar cristalino, las bandadas de flamencos sobrevolando el cielo y sobre todo la amabilidad y constante SONRISA de sus gentes? Doce días de paz... ¿Cúantos quedan para las próximas vacaciones?

domingo, 2 de agosto de 2009

Gusto



El primer trago de cerveza
Un atracón de picotas muy frías
Tocar un limón cortado con la punta de la lengua
Beber agua con los ojos cerrados
Una onza de chocolate muy negro fundiéndose en el paladar
Levantarse al alba, desayunar y volver a la cama
Un zumo de manzana caliente con una vara de canela después de esquiar
Comer una rodaja de piña en el mar y que te salpique el agua salada
Un beso apasionado
Una tosta de foie con sal y pimienta
Un higo robado del árbol
El sashimi con soja y wasabi
Saborear un helado, metida en la piscina
Un picnic improvisado en el bosque
Probar un vino y adivinar todos los aromas
Los macarons de caramelo salado de Ladurée
Una palmera de chocolate después de un régimen
Desayunar bajo la pérgola
Un arroz a banda con ali-oli al lado de la playa
Una frambuesa para la cesta, otra para mí…
Las manzanas con caramelo de la feria
Chupar la cabeza de una gamba
Comer pollo asado con los dedos
Uvas con queso
Un tomate a bocados y que te chorree el jugo por la mano
Jugar a adivinar sabores con los ojos vendados…

sábado, 1 de agosto de 2009

Sorolla en el Prado



















Gracias a Fuen, Lourdes, Marta, Diego, Pablo y Hugo. Vuestro regalo, aunque abierto con unos meses de retraso, nos ha hecho muy felices…Claudina es una guía que adora su trabajo y que transmite su amor a la pintura con pasión y entusiasmo. Pasamos dos horas descubriendo cada cuadro y supo meterse a los niños en el bolsillo, tarea nada fácil a priori…
Joaquín Sorolla se queda huérfano de padre y madre con solo dos años, lo acoge su tío cerrajero que intenta inculcarle su oficio, pero en él aflora ya el don de la pintura e ingresa en la Escuela de Bellas Artes a los quince años. Allí conocerá a Clotilde, su gran amor y a su futuro suegro, Antonio García, un reconocido fotógrafo, que le abre las puertas de la sociedad de la época. En ellos encuentra el calor de la familia que nunca tuvo y serán sus modelos a lo largo de toda su vida. Además de los cuadros que todos asociamos con Sorolla, descubrimos auténticas joyas como la resignación de la fatalidad en “Aún dicen que el pescado es caro”, la ternura de la maternidad de Clotilde en el lecho con su hija María, la fuerza del retrato de Pérez Galdós o la viveza de la mirada de Ramón y Cajal, la chispa de humor en la caricatura de María Guerrero ataviada como una menina, los juegos de sombras proyectadas por la parra en “Cosiendo la vela” o el espléndido “Desnudo de mujer” inspirado en La Venus del espejo de Velázquez… todo ello envuelto en una luz que solo él sabe captar, jugando con trazos sueltos o delineados y llenándonos de optimismo y serenidad. Un regalo que queda grabado en la retina, mucho más útil que un “pongo” (¿dónde lo pongo?) y que hemos podido disfrutar en familia…









Deseo fugaz

Al filo de la medianoche y para liberarnos de la canícula que cae sobre Madrid, mis dos chicos y yo nos dimos un maravilloso baño nocturno…luego tumbados boca arriba mirando el cielo nos dedicamos a hablar de lo divino y de lo humano, de los planetas, las estrellas, la luz que emiten, la increíble distancia a la que se encuentran de nosotros…Cuando de repente, cayó una estrella fugaz como un destello que cruza el firmamento ¿Cómo puede un pequeño meteoro crear tanta belleza al entrar en contacto con nuestra atmósfera? Nos quedamos extasiados, buscando un deseo que pedir que cupiese en ese mínimo instante. Yo trabajaré para que se cumpla…